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La revolución de la IA y su gran desafío energético

  • Foto del escritor: siselcomsas
    siselcomsas
  • 26 jun
  • 2 Min. de lectura

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una tecnología transversal que transforma industrias, optimiza procesos y redefine modelos de negocio.


Grandes compañías como Google, Microsoft, Amazon y NVIDIA lideran el despliegue global de modelos de IA generativa y aprendizaje profundo. Sin embargo, su acelerado crecimiento trae consigo un desafío estructural de gran magnitud: la creciente demanda energética que estas cargas de trabajo imponen sobre los sistemas de infraestructura tecnológica.


Según un informe reciente de International Energy Agency (IEA), los centros de datos y redes vinculadas al uso de IA podrían consumir más de 1.000 teravatios-hora (TWh) para 2030, lo que representa un aumento proyectado de hasta 160 % en el consumo eléctrico del sector tecnológico global [IEA, 2024].



¿Por qué la IA consume tanta energía?


A diferencia de otras tecnologías, los sistemas de IA trabajan con volúmenes enormes de datos en tiempo real, lo cual requiere:


  • Procesamiento paralelo con GPU de alto rendimiento


  • Almacenamiento de alta velocidad


  • Equipos especializados con grandes exigencias térmicas


  • Infraestructura operando 24/7 sin interrupciones


Este nivel de exigencia está llevando a muchas organizaciones a rediseñar sus sistemas eléctricos, actualizar sus sistemas de climatización y replantear cómo escalan su infraestructura crítica.



¿Qué necesita una infraestructura para operar con IA sin fallos?

El diseño y operación de centros de datos y ambientes críticos debe contemplar criterios más estrictos de confiabilidad, escalabilidad y eficiencia. Algunas soluciones clave incluyen:


  1. Sistemas eléctricos actualizados

La actualización de tableros, barrajes, PDU's y sistemas de protección es esencial para garantizar estabilidad operativa.


  1. Climatización de precisión

Control eficiente de tecnologías como unidades CRV, confinamiento térmico y blanking panels optimizan el flujo de aire y evitan recirculación de calor.


  1. Redundancia y continuidad operativa

Implementación de UPS de doble conversión, esquemas N+1 y monitoreo en tiempo real para reducir riesgos de interrupción.



Desde el punto de vista de la sostenibilidad...


No solo se trata de consumir más energía, sino de hacerlo de forma responsable.


Microsoft, por ejemplo, ha anunciado que sus nuevos centros de datos enfocados en IA serán alimentados parcialmente por energía nuclear modular [WSJ, 2024].


La tendencia en la industria es clara: mejorar el PUE (Power Usage Effectiveness), incorporar energías renovables, aprovechar mejor el calor residual y automatizar procesos para reducir el consumo innecesario.


En conclusión...


La ingeniería en infraestructura crítica enfrenta hoy el reto de anticiparse al crecimiento acelerado de las cargas de IA y su funcionamiento depende de una infraestructura robusta, segura y eficiente.

Diseñar con visión de largo plazo, aplicar estándares técnicos rigurosos y asegurar la interoperabilidad entre sistemas será clave para sostener esta nueva era digital.





 
 
 

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